Servir

Gratitud

05/14/2015 by in category Gratitud with 0 and 0
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Todos los días he tenido la oportunidad de servir. Absolutamente todos los días nos encontramos con esa posibilidad. Todos. El asunto importante no es este como tal, sino, responder correcta y oportunamente a él.

Tengo la oportunidad de servirle a Dios. Al dueño de todo. Al gran creador. Al principio y el fin. Alfa y Omega. A quien existía antes del tiempo y seguirá existiendo después de Él. Aunque muchas de las cosas que hago son supervisadas por un ser humano, sé que Él me está viendo y está percibiendo lo que hago y las intenciones con las que lo hago.

Es genial poder hacerlo. Recuerdo que este camino de las comunicaciones inició un día en la iglesia. No había nadie quien manejara el proyector en esa actividad y como yo estaba recién llegado y sin oficio me pidieron el favor que lo hiciera. Ese día todo fue un desastre. No me sabía las canciones que cantaban en mi nueva iglesia y el computador tampoco ayudaba mucho.

Pasó durante todo ese servicio que cuando por fin encontraba la frase que iban cantando era momento de continuar con la siguiente. Todos miraban hacia el cuarto de sonido como tratando de identificar al desubicado que no daba pie con bola.

Qué curioso: ese día pocos aciertos fue el inicio de lo que hoy es mi estilo de vida, con lo que gano dinero y sobre todo, lo que me ha puesto en lugares de privilegio.

DÍA DE POCOS ACIERTOS

He tenido innumerables días de estos. ¿Te ha pasado que nada te sale? Yo sé que sí. Como que se juntan todas las cosas malas y las cosas no pasan como tu lo planeabas. Nunca había pensado en esto como algo bueno, pero sí que lo es.

Como dije anteriormente, todo esto bonito que ahora vivo inició con un día de errores, con un pequeño momento (si lo ves en perspectiva) comparado con los miles de días que vivirás.

ESTILO DE VIDA

Es muy usual que los jóvenes no tengan ni la más mínima idea de lo que quieran hacer en sus vidas. Antes de llegar a Bucaramanga yo había tenido un par de firmes intenciones en cuanto a decidir a qué me iba a dedicar por el resto de mi vida.

De niño quería ser arquero porque mi papá lo era en el equipo de profesores al que pertenecía. Unos años más tarde quise ser Ingeniero Mecatrónico porque vi unos catálogos que había llevado mi hermana a casa de carreras, y eso de la mecánica y robótica siempre me había gustado. De niño desarmaba todo en la casa pues quería ver que tenía todo por dentro y no descansaba hasta que lo lograba (niños, no hagan eso en casa 🙂 ) Pero no fue hasta que empecé a servir en el área de las comunicaciones que encontré mi vocación, lo que me gusta.

Es algo que podré hacer por el resto de mi vida. Define muchas de las cosas que soy ahora y la mayoría de las que quiero ser. Todo esto inició un día en el que me dispuse a servir.

GANAR DINERO

Cuando haces algo que te apasiona, este asunto de ganar dinero pasa a un segundo plano. Pero aunque esté en un segundo plano, es importante. La pasión te llevará a mejorar tus habilidades. Siempre estarás intentando mejorar. Intentarás aprender cosas nuevas y te capacitarás para hacerlo. Nadie tiene que venir a decírtelo porque te apasiona. Tu mismo tomarás la iniciativa y fruto de ello serás mejor cada día. Tan bueno serás, que poco a poco la gente querrá pagar para que tu hagas cosas para ellos.

LUGAR DE PRIVILEGIO

Durante todo este tiempo he aprendido que entre menos me importen los lugares de privilegio, más rápido podré estar en ellos. Primero, porque cuando no estás afanado por algo, el tiempo pasa más rápido y segundo porque es una manera de entender que toda la gloria y el reconocimiento es para Dios. Pero ¡ey! Dios siempre te quiere poner en lugares altos.

La fotografía de este escrito fue tomada en un evento en el que el Estadio Municipal de Bucaramanga estuvo repleto de cristianos que se unieron para alabar al Señor, en el marco de la Feria. No sé cuanta gente le cabe a ese estadio y tampoco recuerdo cuál fue el reporte de personas que asistieron, pero como te puedes dar cuenta, habían muchísimas.

Durante esa actividad empecé a entender lo privilegiado que había sido cuando me paré en la mitad del estadio y vi lo lejos que estaba el escenario. Luego, cuando fui a las gradas y percibí lo distantes que estarían muchas personas que disfrutarían del concierto desde esa posición y cada vez que me movía para hacer algunas fotografías o algunos videos … es que, es un estadio. Todo siempre queda lejos. Es más, desde el lugar más cerca que era para los invitados, se veía lejos. Todo era lejos, excepto en la tarima. Ese es un bonito lugar y ahí estaba yo.

Otra cosa que me hizo entender lo privilegiado que había sido eran los comentarios de mis amigos y familia quienes preguntaban que qué había hecho para entrar hasta allá ( porque yo no trabajo con la organización que dirigía este evento ni con la empresa pública ) o que a quien le había pagado para hacerlo. Jaja … aún lo recuerdo y me da risa porque no tuve que mover un solo dedo. Las cosas pasaron y ya.gratidu servir joel abonia

Fue a punta de servicio. Un día manejando el proyector de la iglesia. Otro día tomando fotos en mi iglesia. Otro día tomando fotos en un campamento de jóvenes. Otro día … otro día … y otro día.

Cuando estás dispuesto a servir en lo que sea, entonces, podrás servir en lo que sea. En tu comunidad local en donde quizá mucha gente no verá lo que haces (quizá nadie) o en un concierto a donde van miles de personas.

Otro de los privilegios fue poder saludar y tomarme una foto con uno de mis cantantes favoritos: Funky. Durante toda mi adolescencia había escuchado su música y nunca se me había cruzado por la mente siquiera tener la oportunidad de saludarlo. Conocerlo. Conversar así fuera un par de minutos. Hasta esos pequeños detalles que son deseos de tu corazón Dios los tiene en cuenta y te los da. Mucha gente quería una foto con él. Muchas personas fueron a verlo y se aguantaron una inmensa y apretada fila y quizá lo mejor que obtuvieron fue verlo en una pantalla y allá en el infinito de la tarima. Otra vez, un resultado del servicio.

Gracias infinitas a Dios porque me permite servir. Tengo ese enorme privilegio porque entiendo que entre más sirvo y entre más lo haga de corazón, más grande seré para Él.

No dejes nunca pasar una oportunidad para servir. En serio. Nunca sabrás en qué terminará.

Gratitud: agradece a Dios en todo momento.

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Joel Abonía