El Clima

Gratitud

03/15/2017 by in category Gratitud with 0 and 0
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Por siglos creería, hemos tratado de entender cómo funciona, cómo está diseñado y qué cosas influyen en sus comportamientos y cambios. Millones de recursos económicos en estudios y proyectos para tratar de predecirlo y de esa manera hacer que nuestro estilo de vida sea mejor, encontrando sus variaciones para poder anticiparnos a ellos y prepararnos.

Todos hemos sido afectados por él en algún momento o ¿quien no se ha mojado en un día de trabajo? o ¿se ha «quemado» con un sol inclemente? Si bien es cierto que en muchas ocasiones no es como lo desearía, en esta ocasión, dedico mi gratitud a Dios por el clima, el sistema que mueve la temperatura, comida y emociones mundialmente.

Tarde soleada – Bucaramanga, Colombia

TEMPERATURA

El clima regula la temperatura del entorno en el que estamos. Es una suma y resta de factores que día a día y noche tras noche hacen que aumente o disminuya. Soy de los que prefiere el frío sobre el calor, ya sabes, para dormir más cómodo entre las sábanas, cosa que genera sensaciones agradables y no aquellas de calor intenso en donde la desesperación puede llegar fácilmente. Cuando no interesa cuántas veces te puedas bañar, segundos después de salir de la ducha estás sudando nuevamente.

Aunque menciono que prefiero el frio sobre el calor, no me gusta tampoco en exceso. Sentir que los huesos te duelen y que el pecho se te comprime por falta de oxígeno o que no hay manera de encontrar calor aunque tomes mucho café (colombiano por supuesto) caliente o te hagas cerca de una hoguera, la verdad no es agradable. Ni muy frío, ni muy caliente para mi y quiero agradecer a Dios porque le plació que viviera en un país en el que si bien es cierto, en ocasiones calienta mucho o el invierno es destructor, no estamos al nivel de los lugares más desérticos del planeta o en donde literalmente viven el 80% del año inundados. Sé que no es fácil en ocasiones darle gracias a Dios con un clima que varía mucho la temperatura, pero si nos comparamos con otras regiones del mundo, se torna más sencillo.

COMIDA

El clima influye directamente en la producción y variedad de alimentos según la zona, esto es en cuanto a plantas, frutas, vegetales y animales. No todas las especies de las que ya mencioné, sobreviven y dan sus mejores frutos en las mismas condiciones. Por ello es que en Colombia, por ejemplo, la papa, lulo, mora, cebolla y sus similares, solo se dan en climas fríos. Puedes sembrar una cebolla en climas templados pero creo que moriría muy rápido o si lograra sobrevivir y germinar, no sería de la mejor calidad. Así también con las especies animales que usamos para nuestro consumo directo o sus derivados.

En los climas templados, podemos encontrar alimentos como el aguacate, el plátano, la yuca y con más facilidad la explotación de ganado vacuno para el consumo de carne. Por eso es que en nuestro país podemos encontrar todo lo que necesitamos para nuestro sustento.

Hay momentos de crisis en los que el clima no es el mejor para la producción de comida, bien sea por las heladas que destruyen las cosechas o por el verano que genera la sequías y hace que el suelo pierda su capacidad nutritiva, pero aún con ello, vivimos en una tierra que es próspera, que da sus frutos aun cuando todas las circunstancias no sean las mejores.

Aguacero – Bucaramanga, Colombia

EMOCIONES

No sé si a todos les pase, pero algunas personas basan sus emociones y estados de ánimo con los cambios climáticos, por lo que si el día en la mañana está lleno de nubes grises y tiende a que lloverá, viven su día con nostalgia o tristeza. Es un día de reflexión y de interiorizar muchos pensamientos para que les cambie la vida o simplemente para que permanezcan tristes.

O está el otro tipo de personas que ante un sol radiante, cielo azul y nubes blancas, salen a vivir su día con optimismo y muchísimo ánimo. Como si el sol, las nubes y el cielo azul cambiaran las circunstancias que rodean sus vidas.

La verdad, poco he conocido a personas que ante un día lluvioso sientan que es el mejor día para trabajar y ser productivo. Antes bien es un momento para pensar en descansar, en arruncharse, ver películas o realizar cualquier tipo de actividades en el hogar que están totalmente alejadas del trabajo.

Panorámica – Bucaramanga, Colombia

Quiero dar gracias a Dios por ello, porque nos muestra como los múltiples cambios del clima pueden afectar nuestras vidas. No es malo sacar momentos para reflexionar y filosofar intensamente y tampoco lo es tomar el día como un nuevo reto con todo el ánimo posible. Es más, creo que el clima es tan variable como nosotros, sí, como cada uno de los millones de seres humanos que Dios ha creado y aunque no siempre nos agrade, estoy completamente convencido que Dios ha diseñado días que son como nosotros mismos, manera en la cual, podemos verlo reflejado.

Gratitud: agradece a Dios en todo momento. Comparte esta publicación si te sentiste identificado con alguna de las cosas que comenté y te animo a escribir tus propios motivos de gratitud.

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Joel Abonía